miércoles, 23 de mayo de 2007

FLORENCIO MOLINA CAMPOS








Nació el 21 de agosto de 1891, en la estancia de la familia de su madre en el Tuyú, General Madariaga, provincia de Buenos Aires. A los 6 años ya mostraba su inclinación por el dibujo.Terminó de cursar sus estudios en el Colegio del Salvador, de los padres jesuitas y comenzó a trabajar en el correo.Luego se empleó como administrativo en la Sociedad Rural Argentina, en Buenos Aires. Sus compañeros de trabajo lo instaron a presentar los dibujos y pinturas que él realizaba y que llamaba, con modestia, caricaturas. Fue así como en agosto de 1926 realizó su primera exposición en la Feria Ganadera de Palermo, integrada por 61 pasteles y acuarelas, que vende completamente gracias al gran espaldarazo que le dio el presidente de la Nación, el doctor Marcelo Torcuato de Alvear, quien le compró dos obras. Las exposiciones continuaron siempre con un gran éxito y la muestra ganadera de Palermo lo tuvo como una de las atracciones principales durante cuatro años. La fábrica Alpargatas le encargó doce pinturas para ilustrar el almanaque de 1931. Las obras -que se vendían en 70 pesos- fueron entonces reconocidas por esta empresa que le pagó 500 pesos por cada una. Desde 1931 hasta 1936 se presentaron los almanaques y volvió a realizarlos entre 1940 y 1945. En estos 12 años, cerca de 18 millones de láminas litográficas con sus obras se distribuyeron por la Argentina y países vecinos, y se convirtió en la primera pinacoteca popular del arte argentino, Los almanaques comenzaron a incluir textos, en los cuales Florencio respetaba la forma en que hablaban sus queridos paisanos. Sus textos causaron un suceso tal, que también fue contratado para contar las historias en la radio.Continuamente viajaba por el interior visitando estancias y amigos, pero buscaba afanosamente "su lugar" para instalarse fuera de la ciudad. Y lo encontró en Moreno, a orillas del río Reconquista, Allí, construyó su rancho al cual puso de nombre Los Estribos, en honor a la marca que utilizaba la familia Molina Campos para el ganado, característica en todas las obras de Florencio y que son dos estribos cruzados.Su obra ya era conocida, gracias a los almanaques, también en los Estados Unidos, donde realizó exposiciones que tuvieron como escenario a diversas librerías, en lugar de galerías de arte.
En una oportunidad, Walt Disney viajó a la Argentina, pero Florencio se encontraba en Alemania, en un festival de cine. Meses después, se encontraron en California, donde Florencio comenzó a asesorarlo en una serie de películas que Disney estaba realizando, ambientadas en América del Sur. Esta relación profesional duró poco tiempo, ya que Molina Campos objetó la falta de rigor documental de los dibujos producidos en los Estudios Disney. La relación de amistad perduró durante toda la vida, pero se malogró la idea de recrear sus queridos paisanos junto con Disney. De todos modos, su obra quedó plasmada en Goofy Goes Gaucho y The Flying Gaucho, presentados en la Argentina como El burrito volador. También colaboró en Saludos amigos, una película que narra el viaje de Disney por Sudamérica.
El 16 de noviembre de 1959 falleció por una complicación cardíaca.Un estilo personal. obra de Molina Campos es representativa de nuestro país y de su gente. Gracias a los almanaques de Alpargatas y a las exposiciones que recorrieron todo el país, su obra es ampliamente conocida. Siempre pintó a sus contemporáneos, representó a los paisanos como él los veía, pero nunca utilizó modelos ni preparó la escena de sus cuadros.