martes, 22 de mayo de 2007

EL HOMBRE INDUSTRIAL



La Revolución Industrial marcó una nueva etapa en la vida del hombre, con muchos avances, y con la adquisición de amplios conocimientos. Pero es conocido por todos que cualquier suceso que traiga resultados positivos, trae consigo consecuencias – posibles o reales- en sentido contrario. Siendo así, la Revolución Industrial introdujo al pensamiento hedonista en su máximo esplendor, creando una conciencia individualista y consumista en el ser humano.
Esta filosofía posiblemente se encuentre en su tiempo de auge, ya que el hombre la sigue cada vez con más fuerza, eliminando los principios humanistas de que consta el concepto de ser humano. La ética ha pasado a segundo plano, y el pensamiento de Maquiavelo se toma como forma de vida: sin importar a quién o qué tengamos que pisar para llegar a un fin -generalmente efímero-, vamos a hacerlo todo por alcanzar el éxito, la gloria, y el poder. Es increíble como tantos años después, un cambio del cual nadie midió sus consecuencias, pueda convertir al mundo en otra cosa completamente diferente a lo que alguna vez fue.
El afán de poder ha carcomido las almas de los seres humanos, los cambios comerciales de la Revolución Industrial son inmensos, se pasó de ser un hombre que vivía sometido a la naturaleza, a ser un hombre que controla todo lo que le rodeaba como si tuviera la cualidad de ser operador de un Dios.

www.tuobra.unam.mx/publicadas/040915201634.html