jueves, 31 de enero de 2008

VERDADERA REALIDAD





Periodista: “¿Usted es del PCC?” (Primer Comando de la Capital, Brasil).

Más que eso, yo soy una señal de estos tiempos. Yo era pobre e invisible. Ustedes no me vieron durante décadas y, aunque antes era fácil resolver el problema de la miseria, ¿qué hicieron? Nada. ¿El Gobierno Federal alguna vez reservó presupuesto para nosotros? Nosotros solo éramos noticia por los derrumbes de las favelas o en la música romántica… ahora somos ricos con la multinacional de la droga. Y ustedes se mueren de miedo. Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social ¿Vio? Yo soy culto. Leo al Dante en la prisión.

Periodista: “¿Cuál es la solución?”.

No hay solución, hermano. La propia idea de ’solución’ ya es un error ¿Vio el tamaño de las 560 favelas de Río? ¿Voló en helicóptero sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, cómo? Solo la habrá con muchos millones de dólares gastados organizadamente, con gobernantes de alto nivel, inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general, y todo tendrá que ser bajo la batuta casi de una “tiranía esclarecida” que salte por sobre la parálisis burocrática secular, que pase por encima del Legislativo cómplice. ¿O usted cree que los chupasangres no van a actuar? Si se descuida, van a robar hasta al PCC. Además, el Poder Judicial que impide castigos precisa una reforma radical, tendrá que haber comunicaciones e inteligencia entre policías municipales, provinciales y federales (nosotros hacemos hasta “conference calls” entre presidiarios) . Y todo eso costará billones de dólares e implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura política del país. O sea: imposible. No hay solución.

Periodista: “¿Ud. teme morir?”.

Ustedes son los que temen morir, yo no. Mejor dicho, aquí, en la cárcel, ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo puedo mandar matarlos a ustedes allá, afuera. Nosotros somos hombres-bomba. En las favelas hay cien mil hombres-bomba. Estamos en el centro mismo de lo irresoluble. Somos una nueva ‘especie’, somos otros bichos, diferentes a ustedes. La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, por ataque al corazón. La muerte para nosotros es la comida diaria, tirados en una fosa común. Ustedes, intelectuales: ¿no hablan de lucha de clases, de ser marginal, de ser héroe? Entonces, ¡llegamos nosotros! ¡Ja, ja, jaa! Yo leo mucho, pero mis soldados son productos anormales del desarrollo desviado de este país. No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allá, afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje. ¿Ustedes no escuchan las grabaciones hechas ‘con autorización’ de la justicia? Es eso. Es otra lengua. Estamos frente una especie de postmiseria. Postmiseria que genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie social. Son hongos de un gran error sucio.

“Nosotros -dice el ahora presidiario Marcola- tenemos dinero. ¿Usted cree que quien tiene 40 millones de dólares no manda? Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, una oficina. ¿Cuál es el policía que va a quemar esa mina de oro, entiende? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila, es despedido y ‘colocado en el microondas’. Ustedes son el Estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes se mueren de miedo ante ella. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen calibre 38. Nosotros estamos al ataque. Ustedes, a la defensiva. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad.

Ustedes nos transformaron en ’super stars’ del crimen. Nosotros los tenemos a ustedes por payasos. Nosotros, por miedo o por amor, no importa, somos ayudados por la población de las favelas.

Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos ‘globales’. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros ‘clientes’. Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos”.

Periodista: “¿Pero, qué debemos hacer?”.

“Les voy a dar una idea, aunque vaya contra mis intereses. ¡Agarren a ‘los barones del polvo’ (cocaína)! Hay diputados, senadores, generales, hay hasta ex presidentes del Paraguay en medio del negocio de la cocaína y de las armas. La pregunta es ¿quién va a hacer eso? ¿El ejército? ¿Con qué presupuesto? No tienen dinero ni para la comida de los reclutas. El país está quebrado, sustentando un Estado muerto con intereses de 20% al año, y el gobierno todavía aumenta los gastos públicos, empleando a 40 mil sinvergüenzas. ¿El ejército irá a luchar contra el PCC? Estoy leyendo el libro de Clausewitz Sobre la guerra. No hay perspectiva de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones.

Tenemos hasta misiles antitanque. Si embroman, van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros sería preciso lanzar una bomba atómica sobre las favelas. ¿Y? ¿Ya pensó? ¿Se imagina Ipanema radiactiva?”.

Periodista: “Pero, ¿no habrá una solución?”.

“Ustedes solo pueden llegar a tener algún éxito si desisten de defender la ‘normalidad’ . No hay más normalidad. No existe. Ustedes deben hacer una autocrítica de su propia incompetencia y, para ser francos y serios, deben hacerla en el plano moral. Estamos todos en el centro de lo irresoluble. Solo que nosotros sabemos cómo sobrevivir y ustedes no tienen salida. Salvo la mierda. Y nosotros ya trabajamos dentro de ella. Entiéndame, hermano, no hay solución. ¿Saben por qué? Porque ustedes no entienden ni la profundidad ni la extensión del problema. Como escribió el divino Dante: ‘Pierdan todas las esperanzas. Estamos todos en el infierno’...........

Reportaje publicado por "O`Globo" de Brasil