jueves, 31 de enero de 2008

LA DESAZÓN



En épocas de necesidad, cuando uno es acosado por ella, es ante todo importante fortalecerse superando la adversidad interiormente.
Pues si se es débil, la necesidad lo vence y en lugar de seguir andando, se queda uno bajo un árbol seco y se precipita más y más en la melancolía, así la situación sólo se torna aún más desesperanzada.
Esta actitud es consecuencia de un enceguecimiento interior que debe superarse a toda costa.
Sin embargo ningún hombre vulgar es capaz de tal acto de su propia voluntad, en éstas épocas queda vedado ejercer influencia hacia afuera, y sólo queda permanecer leal a sí mismo, pues está en juego el estrato más profundo de nuestro ser propiamente dicho, únicamente este estrato es superior a todo destino externo.
El hombre vulgar sólo ve lo externo y por ello cae en la necesidad y por necesidad ..........
Fuente: I CHING

El agobio por lo que se requiere externamente de uno pone al hombre vulgar ante su propia necesidad del alma que no atiende razones, y la vida lo avasalla en ese bajel insensato de soledad, en el quebranto de toda esperanza, tragado por el gran Leviatan de la angustia. Sólo el noble de Espíritu se mantendrá "erguido y emergido" de su propia oscuridad, cobijando dentro de sí su tesoro cubierto de lodo por la efímera circunstancia ......