miércoles, 29 de abril de 2009

BAUBO


Baubo es la vieja bruja Hecate y del sol Helios. Es una de las deidades mas seductoras y picaras del Olimpo es una bailarina que agita las caderas como si estuviera en pleno acto sexual mientras sus pechos brincan al compás de la danza, es francamente prodigiosa, no tiene cabeza, sus pezones son sus ojos y su vulva su boca aquella deliciosa boca cuenta historias muy graciosas, se la llama también la pequeña diosa del vientre, La risa que genera saca a las mujeres de la depresión, y le infunden energía para plasmar sus proyectos con esta energía, el mundo, la tierra, las ideas y los vientres de las mujeres vuelven a crecer.

Baubo es la naturaleza sensorial como cualquier criatura integral tiene sus propios ciclos naturales y nutritivos. Cuando ella nos habita, nos convierte en seres inquisitivos amantes de las relaciones que a veces rebosamos de energía y otras permanecemos en estado de reposo, reaccionamos a los estimulaos sensoriales: la música, el movimiento, la comida, la bebida, la paz, el silencio, la belleza, la oscuridad.

Baudo nos confiere un aspecto que posee calor, pero no un calor del tipo “vamos a la cama nene...” Si no un fuego subterráneo cuyas llamas suben y bajan cíclicamente. A partir de la energía que allí se libera actuó según me parece. No es un estado de excitación sexual sino un estado de intensa conciencia sensorial que incluye la sexualidad pero no se limita a ella..

Es un aspecto que es ardiente y decididamente salvaje y despide un calor que mantiene caldeadas las buenas sensaciones.

Es lo que se llama lo obsceno Sagrado y que lo definimos como lo sexualmente sabio e ingenioso. Lo obsceno no es vulgar en absoluto sino que se parece mas bien a una especie de naturaleza fantástica que uno quisiera tener por amiga, y cuya visita desearía con toda el alma recibir, pues utiliza esta naturaleza su sexualidad y su sensualidad para conseguir un objetivo, aliviar una pena o provocar la risa, y por este medio endereza algo que se había torcido en la psique.

Por ejemplo cuando en el hecho de una señora en una situación inapropiada ahoga a la mujer en lugar de ayudarla a respirar. Por eso esta diosa genera risa, pues cuando la mujer rie respira libremente y al hacerlo, empieza a experimentar sensaciones no autorizadas, en realidad no son sensaciones sino un remedio y un alivio para las sensaciones, un alivio y un remedio que a menudo da lugar a la liberación de lagrimas reprimidas, y a la recuperación de recuerdos olvidados o a la rotura de las cadenas de la personalidad sensual.

Comprendí que la importancia de estas antiguas diosas de la obscenidad quedaba demostrada por su capacidad de soltar lo que esta demasiado tenso, borrar la tristeza, proocar en el cuerpo una especie de humor que no pertenece al intelecto, sino al cuerpo y mantener limpio los canales.

La travesura y el humor de esta diosa obscena puede hacer que una vital modalidad de medicina se extienda por todos los sistemas neurológico y endocrinos del cuerpo.

Por lo tanto para esta diosa lo obsceno es una especie de encantamiento sexual/sensual que produce una agradable sensación emocional. En sentido positivo pertenece a la tierra fértil, al barro de la psique, la sustancia creativa que posee todo arte.

La diosa Baudo nos reúne, es el talismán de las conversaciones femeninas, es decir de la clase de conversaciones que las mujeres jamás mantendríamos en presencia de un hombre, como no fuera en circuntastancias extraordinaria y con hombres extraordinarios que estén dispuestos a hacer el intento de entender la mas profunda esencia femenina.

Es parte del antiguo ritual femenino del estar jutas, un ritual que se centra en conversaciones del vientre, y en el que las mujeres hablan desde sus entrañas, dicen la verdad, se ríen como locas, se humedecen, se sienten mas reconfortadas y cuando vuelven a sus casas todo marcha mejor.

La pequeña diosa del vientre, Baubo, nos recuerda la interesante idea de que un poco de obscenidad puede ayudar a superar una depresión, sirve para despertar la libido, vuelve a encender el fuego del interés de una mujer por la vida creativa. La diosa del vientre y la risa del vientre es lo que todas buscamos...

Baubo habla desde las profundidad, desde la mas profunda mina, desde el barro madre, habla desde sus entrañas y desde el organo que mas placer le genera, por eso caldea las buenas sensaciones...Y es un culto a la IRREVERENTE SEXUALIDAD FEMENINA.

Por eso ¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Invoquemos a Baubo!!!!!!!!!!

Del libro: Mujeres que Corren con los Lobos, de Clarissa Pinkola Estes.

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